domingo, 21 de junio de 2015

BARMITZVAH DE MOSHE







 

1 comentario:

  1. Un periplo de entrega que cubrió de gracia y servicio al prójimo, el esplendor de oro rodeado de bendiciones, fue el encuentro familiar desde la bíblica Safed hasta la puerta milenaria de Yaffo con la grandeza y santidad del Kotel. Yerushalaim fue la anfitriona durante el Shabat, luego de la colocación de los tefilim con la primera bendición que Moshe recitó al fijar en el brazo izquierdo junto a su corazón y en la frente para tener siempre presente cuatro versículos de la Torá.
    Ante los descansos eternos de los tzadikim, El Arizal y en Merón, Rabí Shimón Bar Yojai, nuestra matriarca Rajel en el camino a Jericó, por sus méritos encaminamos plegarias los asistentes. En Shiló, mereció recordar la historia del primer Mishkan.
    Moshe ha hecho gala de ser un judío cabal desde este día que será una forma de vida repleta de mitzvot y entrega al prójimo como le ha sido enseñado desde las fuentes más profundas de Cindy y Uri. Honor y reconocimiento para toda la familia que volcaron sus sentimientos de apoyo y congratulaciones haciendo de este recorrido no solo un trecho de compromiso sino un verdadero vínculo con Hashem, en ello el mérito de los tzadikim permitió que todos los eventos estuviesen vinculados con la Torá.
    Pilar fundamental en toda ocasión fue el Kotel, lugar que por su santidad recibió las peticiones de los asistentes.
    Tuvimos todos el zejut de trabajar para la organización benéfica Packers Pantry, así como fue sorpresivo el festejo en kfar yeladim, adornada con música, bailes y sobretodo el amor y el cariño que expresaron los escolares.
    Merecen un especial agradecimiento los Rabinos Shpalter y Prober con sus respectivas familias, quienes con sus rezos cubrieron de espiritualidad todos los eventos. A todas las familias, allegados y amigos que vinieron desde San José, Panamá, USA, Israel, Italia para compartir con Moshe.
    Especial mención merece el Rabino Shimon Kohan, con una excelente labor en la organización, a Cindy , Uri, Samuel Jaya y Moshe, quienes fueron extraordinarios anfitriones que dieron en todo momento la debida atención y perfeccionamiento en la planeación de cada acto sin escatimar ni por un segundo cubrir todo lo necesario para el éxito de la mitzvah.
    Nuestros más sinceros y orgullosos sentimientos de admiración y prolijidad a nuestros hijos y nietos, se ha escrito una página más en la historia de la familia Rosenstock Sihman, un sueño hecho realidad para los abuelos realizados en la fe judía. Moshe te colmamos de bendiciones
    Los abuelos.

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